por Lic. Carolina Martínez
Es común escuchar decir que una de las decisiones más importantes y por consecuencia complejas en nuestra vida, es la elección de la carrera u ocupación, ya que dicha elección no solo se reduce a elegir tal o cual profesión, sino a empezar a definir quiénes somos, y a la vez quiénes queremos llegar a ser.
La elección de la carrera lleva implícito el empezar a construir un proyecto personal significativo, en el cual se defina la forma en la que pretendemos vivir en la vida, y con esto poder satisfacer nuestras necesidades básicas; entendiendo por otro lado que el trabajo, el cual será uno de los fines de la elección de carrera, también representará un medio para la autorrealización, obteniendo un crecimiento como persona, y por otro lado contribuyendo socialmente, al momento de tener un buen desempeño de nuestra ocupación. Es en este sentido la importancia de hacer una buena elección de carrera.
Si bien como cita Ferrari (1999) la categoría de decisión definitiva en una elección de carrera o para toda la vida debe dejarse de lado, no es menos cierto que al elegir se trata de llegar a tomar decisiones comprometidas. En pocas palabras que el adolescente pueda estar comprometido con su deseo, y esto por consecuencia lo lleve a sentirse satisfecho, creativo y motivado por lo que lleva a cabo.
Referencias bibliográficas:
Ferrari (1999) El tiempo, psicoanálisis y orientación vocacional. Recuperada en agosto del 2010. Disponible en: http://www.cbc.uba.ar/dat/prog/art03.html